13Oct, 2017
Solidaridad que no se extingue
El pasado 13 de septiembre se celebró por primera vez en la Argentina el Día Internacional del Legado Solidario, fecha dirigida a promover las disposiciones testamentarias como recurso económico para muchas organizaciones de la sociedad civil (OSC). Podría pensarse que sólo gente muy acomodada puede plantearse dejar su fortuna a una institución que hace una buena obra. Sin embargo, no es así. Todo suma a la hora de ayudar y, sea mucho o sea poco, todo será más que bienvenido y ciertamente bien aprovechado.
A menudo, las personas son mayormente reacias a realizar donaciones en vida, previendo eventuales necesidades propias a futuro. De allí el inestimable valor de poder optar por el legado solidario.
El procedimiento requiere de un testamento como instrumento legal confeccionado ante un escribano, con dos testigos, o mediante documento de puño y letra previa consulta con un abogado, que asigne dicho altruista destino a los bienes de manera expresa. Puede modificarse o revocarse tantas veces como se desee, pues la última versión del testamento será la que tenga validez legal. El nuevo Código Civil llevó de un quinto a un tercio la porción de los bienes de la que una persona puede disponer libremente. Esto quiere decir que dos tercios irán a los herederos forzosos, si los hubiera, y un tercio puede destinarse a una organización con fines sociales. Son forzosos los ascendientes (padres, abuelos, bisabuelos), descendientes (hijos, nietos, bisnietos) y cónyuge. Si no hubiera herederos forzosos, el testador puede legar ya sea la totalidad de sus bienes o sólo parte de ellos a una o a varias entidades y el remanente puede pasar a sus herederos colaterales: parientes más alejados, hasta el cuarto grado. La vacancia de herederos deriva inevitablemente los bienes al Estado, un destino por demás dudoso que la figura del legado contribuye a evitar.
Lamentablemente, este mecanismo no está muy difundido entre nosotros. En 2016 se realizaron menos de 20.000 testamentos, una cifra insignificante si se compara con lo que ocurre en otros países. En España, son 23 las OSC inscriptas como destino de un legado solidario y constituyen la segunda fuente de ingresos de muchas organizaciones. Tanto que en diez años han aumentado el 172%. Entre nosotros, Fundación Tzedaka (www.tzedaka.org.ar), Cáritas Argentina (www.caritas.org.ar), la Obra de Don Orione (0800-333-6746), Unicef (www.unicef.org.ar) y la Fundación Sales (www.fundacionsales.org) impulsan la iniciativa y despejan las dudas.
Es sencillo, está al alcance de todos asignar recursos que llevó toda una vida conseguir para ponerlos al servicio de modificar una realidad que no siempre ha sido benévola para otros. Sea mediante un testamento o como beneficiario de un seguro de vida, muchos pueden heredar así el amor. Bienes inmuebles (departamentos, casas y terrenos), bienes muebles (dinero, joyas, vehículos y mobiliario, entre otros) o derechos (la renta o el usufructo de un bien, un crédito, un derecho intelectual).
El incremento del número de hogares unipersonales y de personas sin hijos es una realidad que puede servir de impulso a este tipo de donaciones. El legado solidario permite que muchos continúen acompañando las buenas causas con las que contribuyeron en vida para seguir así mejorando el mundo. Cuando nos hayamos ido, podemos continuar luchando juntos contra el hambre, la pobreza y las enfermedades, contra las consecuencias de los conflictos o las catástrofes. Miles de personas se seguirán beneficiando de nuestra generosidad y mejorarán sus vidas. Una solidaridad que no se extingue.
Fuente: La Nación 13-10-2017
11Oct, 2017
Aunque esperan vivir 86 años, los argentinos no planean sus años de retiro
Según una encuesta global de HSBC, las personas en edad laboral esperan poder retirarse a los 61 años y vivir hasta los 81, lo que resulta en una jubilación de 20 años. Los argentinos anticipan incluso una jubilación más larga, de 23 años. Esto obliga a pensar en un plan financiero si se tiene en cuenta la problemática mundial: un sistema previsional deficitario, el envejecimiento de las poblaciones y el aumento de las deudas soberanas

Las excusas sobran a la hora de planificar un retiro financieramente sólido, más en un país en el que es muy difícil planificar por más de lo que dura una presidencia. Sin embargo, los expertos aseguran que hay que actuar: el tiempo es la clave para solventar los gastos a futuro.
Según la encuesta , los argentinos esperan retirarse a los 63 años y, al mismo tiempo, son la población que más espera vivir, 86 años. Son 23 años en los que, si no se hizo una estrategia financiera previa, la jubilación será la única entrada económica, cuando al menos hoy en día, la mínima no alcanza siquiera al salario mínimo.

El banco entrevistó a 18.400 personas en 16 países, y analizó cómo cuestiones importantes como el envejecimiento de la población, el aumento de los costos en la atención de la salud y las tasas de interés a largo plazo están afectando los planes de jubilación de personas de todo el mundo.
Según el estudio, en promedio las personas en edad laboral en todo el mundo esperan jubilarse a los 61 años y esperan vivir hasta los 81, lo que determina una jubilación de 20 años. Además de Argentina, Canadá y China son los países donde las personas esperan tener la jubilación más larga, argentinos y canadienses 23 años y chinos 24, mientras que las de Egipto, India y Emiratos Árabes Unidos esperan la más corta, 4, 12 y 15 años, respectivamente.
«Uno de los mayores arrepentimientos de una personas adulta es no haber ahorrado a una edad más temprana».
El experto recuerda que cuanto antes se empiece a ahorrar, menos dinero deberá destinar a este objetivo: «Si se arranca a los 40 hay que poner mucho más dinero para llegar al mismo monto que hubieras puesto antes de los 30 para que a los 65 años puedas tener un capital que dé una renta».
Por su parte desde la Escuela Argentina de Finanzas Personales, subrayaron que el primer problema es que, desde un punto de vista financiero, el ser humano proyecta un futuro mucho mejor de lo que termina sucediendo: «Cuando sos joven creés que no vas a depender de la jubilación para vivir y después la estadística dice que el 90% de los jubilados depende del estado.
En Argentina el sistema previsional está quebrado y en el mundo es deficitario; cada vez se necesita de mayores aportes del estado y, a pesar de eso, no termina siendo buena la jubilación».
El informe resalta que el envejecimiento de las poblaciones y el aumento de las deudas soberanas «están minando la confianza» en la capacidad de los países para seguir apoyando a las personas mayores. Detalla que el 65% de las personas en edad de trabajar están preocupados por la disminución de las pensiones estatales y el 64% por el creciente número de personas mayores que requieren fondos para la jubilación. Además, el 66% coincide en que los niveles de deuda nacional significan que habrá menos apoyo para los ancianos, al punto de que el 24% cree que las jubilaciones estatales ya no existirán cuando deban jubilarse, una visión más común entre los millennials (26%) que entre los baby boomers (17%).
Dado que la volatilidad económica continua, los encuestados se inclinaron por la propiedad, es vista como una buena forma de ahorrar para la jubilación (47%), seguido por el ahorro en efectivo (38%) y la inversión en acciones (29%).
En Masterforum International Group recomiendan ser realistas, «proactivos y no reactivos», considerar distintas fuentes de financiación, planear lo inesperado y sacar ventaja de la tecnología.
Diseñando un Plan Flexible con Capital y Rentabilidad Garantizada que posibilite comenzar con aportes accesibles en pesos o dólares, que acepte aumentos o disminiciones, aportes extras o suspensiones temporales, los productos Tresor de CNP Seguros o Futuro de San Cristobal Retiro ofrecen un retiro sin preocupaciones a la edad que decida comenzar el cliente.
Fuente: El Cronista 10/10 Argentina
Aporte: Carina Martinez


